Volver a mirar

Volver a mirar

Los últimos cien años de la historia de la humanidad han sido algunos de los más innovadores. Es fascinante pensar cómo muchas ideas que parecían imposibles en 1900 forman parte de la vida cotidiana en 2026.

Es verdad que el mundo no deja de moverse —literalmente— y nuestra vida tampoco. Pasamos rápidamente de una cosa a otra: el trabajo, la vida social, las rutinas, los proyectos. Y todo eso puede ser maravilloso. Pero, algunas veces, detenernos a observar el lugar que habitamos puede resultar tan fascinante como ver otro episodio de nuestra serie favorita un viernes por la tarde.

Si cerraras los ojos durante unos instantes e intentaras reconstruir mentalmente el ambiente en el que estás, probablemente sería difícil recordar siquiera la mitad de lo que hay a tu alrededor.

¿Te estás perdiendo de algo?

Piénsalo no solo respecto a hoy, sino también a los últimos días, los últimos meses y los últimos años.

Esa pregunta también me la hago a mí misma.

En los días llenos de trabajo, me gusta tomarme unos minutos para sentir el presente. A veces lo hago con la vista, al mirar el cielo; con el oído, al escuchar risas a lo lejos; con las manos, al tocar una superficie; o simplemente cerrando los ojos y respirando profundamente.

Me recuerda que la vida está sucediendo y que soy afortunada de acompañarla durante un breve instante.

 

-TEXTO POR PLAG

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